martes, 30 de junio de 2020

Misterioso lote vacío en Santa Fe al 600

Hace mucho, mucho tiempo que paso por ahí y siempre tenía la duda, y nunca consultaba a pesar de estar en varios grupos de historia de Rosario. Así que un día hice la pregunta.

La cuestión es esta: desde que tengo memoria, en este lote de calle Santa Fe al 600 no hay nada más que un baldío. No recuerdo haber visto nunca un edificio en ese lugar. Y sin embargo, como puede verse en una de las medianeras, ahí hubo uno, y antiguo. Uno que perdimos y del que, hasta donde sé, no hay registro, tal vez porque fue una casa anónima.

Mi pregunta era doble: qué había habido ahí antes y qué hacía que ese lote continuara vacío, sin que la enorme especulación inmobiliaria lo hubiera ocupado con un edificio super caro para la élite. ¿Acaso un litigio de décadas, un dueño ausente?

Y la cuestión es curiosa porque ese baldío está a metros del Monumento y de la Catedral y de la misma Municipalidad de Rosario. Sí, a la vueltita de la Muni, en frente de uno de los laterales del Monumento, en una de las cuadras más transitadas por los rosarinos.


EDITADO: buscando otras cosas encontré esta foto de marzo de 2016, tal vez
la única que tengo de ese lote. A diferencia de las otras que posteo, aquí se
puede ver que desde más arriba, desde el Monumento, se puede ver una
casilla y un montón de tierra, lo cual abonaba más mi teoría sobre el baldío
o algo similar. Realmente no debería existir algo así en pleno corazón de Rosario.

Pues sí, encajada entre esas dos edificaciones antiguas tan hermosas, una de ellas mejor cuidada que la otra, hay un nivel de abandono importante. Uno que terminé descifrando al preguntar en el grupo Fotografías y Estampas del Rosario Antiguo, en el que pensé que tal vez alguien tendría una foto de esa casa antes de su demolición.

Resulta que no, que nadie tenía fotos pero entre varias personas fueron armando el rompecabezas. Uno que habla de abandono, falta de presupuesto, dejadez, las típicas cuestiones de la burocracia argentina.

Una persona comentó que ahí, según recordaba, había funcionado antes la primera escuela de danza y arte escénico de la Municipalidad, y que sí, era una casa antigua. No sé si es cierto, lo dejo aquí por si alguien lo ve y lo puede corregir o afirmar con más pruebas.

En fin, me llegan dos datos que yo conecto. Primero, que ese lote estaba destinado a la sede de la Guardia de Prefectura que estaba dentro del Monumento a la Bandera y que fue sacada del mismo con motivo de la reforma (calculo que se refieren a la que se hizo en la década del 90. cuando fue lo del Pasaje Juramento). Sin embargo, la persona que dio ese dato habló de "el baldío", dando a entender que cuando se quiso usar ese espacio, ya estaba demolido. De manera que, de nuevo, no sabemos por qué se demolió la casa realmente. Aunque tal vez puede ser que justamente la hayan demolido para construir un edificio más moderno, adaptado a esta función, y que luego se haya quedado todo en la nada por falta de fondos. Yo apunto más a eso: si, como decían antes, ahí funcionaba ya una dependencia de la Muni, la escuela de danzas, no sería descabellado que hayan cedido el lote para eso, obviamente manteniendo la propiedad del mismo y haciendo un acuerdo con Prefectura que luego no se cumplió porque no se construyó nada. Que siga el baile.

Ahora bien, eso nos deja con un baldío... o no. La verdad es que a mí siempre me había surgido esa duda, por fuera parece baldío porque se ven árboles muy frondosos, pero, ¿está abandonado? Hay un portón de acceso para autos y una puertita del otro lado del paredón, que está bien pintado... Uno podía pensar que se usaba como estacionamiento privado, al menos.

Entonces llegó el dato que buscaba. Alguien que vive en esa cuadra comentó que, de hecho, toda la manzana pertenece a la Muni. Y ahí caí: de esquina a esquina, todos los edificios son de la Muni. El del Colegio de Ingenieros, recientemente remodelado, el de Desarrollo Social, a la derecha del baldío, y el que está a la izquierda en la foto, que es una antigua casona en la que funcionan oficinas técnicas de la Muni, y el edificio que le sigue, una construcción que evidentemente fue una casa de dos plantas para vivienda (de edad indeterminada, puede ser de los 50s o 60s?) en donde funcionan también oficinas que no entran en el Palacio Municipal. Y en cada esquina una plaza: la del Perú, ya frente al Monumento, y la de Sicilia, que hasta hace unas décadas era un bar (sí, es una historia que tengo que investigar y documentar acá).

En esta foto aérea del mapa de la Muni se puede ver el lote
bien alargado, que llega incluso a lindar con el del Colegio
de Arquitectos, del otro lado de la barranca. No hay nada
construido, es todo vegetación
Esta persona comenta que cada tanto su gato se escapa y termina en ese "baldío", que en realidad comunica ambos edificios municipales. Cuelgan de ambos lados los aparatos de aire acondicionado, guardan cosas, etc. Alguien propuso también una foto aérea de mucha calidad en donde se ve que el pasto está bien cortado. Es decir, no es un baldío, sino una especie de lote vacío que funciona como patio interno de los dos edificios, aunque de manera "extraoficial", porque no está integrado a ninguno: se comunican pero sigue siendo un lote aparte.

De manera que esto es lo que yo creo. Supongo que en algún momento de la historia, no muy lejano (por lo que sé de la plaza Sicilia, que fue en los 80s) la Muni expropió o compró todos esos edificios, juntos o de a poco, para disponer de espacio adicional para oficinas que estuvieran cerca del edificio central. El bar de la esquina se demolió y terminó siendo plaza, curiosamente muy sobreelevada. Al lado quedó un pasillo de acceso hacia un edificio que está del otro lado de la barranca, el único lote privado de la cuadra. Y luego, todas las demás dependencias. Como dije antes, en algún momento ese lote se pensó para la guardia de Prefectura pero no se terminó usando y cómo así les sirve, no construyen nada, aunque sería lo mejor.

¿Por qué creo que habría que construir algo ahí? Porque, como dije en el grupo, una vez que todo se aclaró, está este dicho en el que yo creo, que dice "la esposa del César no solo debe ser casta, también debe parecerlo". El dicho es machista (hoyga, tiene sus siglos), pero lo que quiere decir es que no solo hay que ser: el Estado también debe parecer. A pocos metros de la Municipalidad, en el centro neurálgico de la ciudad, tenemos un lote vacío que a todos les parece un baldío, algo abandonado que da un mal aspecto. Si no van a construir una nueva dependencia allí, porque lo que está le sirve, ¿por qué no hacer algo más lindo? Pueden hacer un jardincito (ya tienen los árboles) y poner una gran reja para que se vea del otro lado, manteniendo todo cuidado. O, si les preocupa la seguridad, una linda fachada falsa, más alta, en donde pueden, por ejemplo, poner anuncios o pintar un lindo mural. Algo LINDO, no algo que refleje abandono y desidia.

Pero bueno, es lo que hay. Por lo menos resolvimos el misterio.

lunes, 25 de mayo de 2020

Curiosos pasajes en Zona Sur: Pasaje Ricart, Pasaje Peatonal y calles Sancho Panza y Patria

En 2018 tuve la oportunidad de conocer una parte de la ciudad de la que no tenía ninguna noticia, una que estaba totalmente fuera de mi radar. Por cuestiones de trabajo tuve que tomarme dos colectivos y atravesar gran parte de Rosario, varias veces a la semana.

En el camino encontré algunas irregularidades en la grilla, perro obviamente aquello no me terminó de contentar, porque al poco tiempo, al mirar el mapa, descubrí que a pocas cuadras había una gran curiosidad que debía registrar.

El asunto era que trabajaba muchas horas en ese lugar, tomaba mucho tiempo regresar a casa y la verdad es que nunca coordinaba para hacerme el tiempo necesario. Pero cuando tuve que ir por poco tiempo, para hacer algunos trámites finales (ya no iba a volver más por esa zona), acomodé todo. Otra preocupación era mi seguridad y la de mi celular; no es por menospreciar la Zona Sur, que tiene mala fama, pero era un barrio algo despoblado, y la verdad es que los robos y arrebatos te pueden suceder en cualquier momento y lugar. Pero bueno, dije, era mediodía, hacía calor y justamente no había nadie por las calles, lo cual era un plus a la hora de sacar fotos sin que alguien te mire raro o te haga preguntas.

Así que fui con mi celular, saqué las fotos, volví a casa contento... Saqué algunas fotos más en los siguientes días, y cuando las voy a bajar... Nada. Por un problema en mi celular, todas esas fotos se borraron o quedaron dañadas. Ya no había vuelta atrás, no iba a volver a ese lugar, lo cual me dio mucha bronca. Nunca me había pasado algo así. Mi celular ya tenía problemas pero eran muy esporádicos; algo así como un año después terminó muriendo sorpresivamente y el técnico me dijo que era el módulo principal, así que ahí debía radicar el problema.

Pero en fin... la cuestión fue que perdí las fotos y es una pena, así que lo de hoy es un poco tramposo, voy a tener que tirar de las fotos de Google Street View, pero no me queda otra. No voy a tomar dos colectivos y perder tres horas de ida y vuelta. Prefiero gastar ese tiempo en escribir entradas para este blog, como ahora.

Para empezar el recorrido tenemos que irnos a la zona comprendida por Anchorena y Avenida Nuestra Señora del Rosario, y entre Pueryrredón y Santiago. En esas cuadras, vaya a saber uno por qué locura de un agrimensor o urbanista, hay varias "calles" o mejor dicho, pasajes peatonales, que generan una extraña grilla alargada.

Reconstruyo mi recorrido, por lo que recuerdo. Yendo por Anchorena hacia el este, llegué al primero, el Pasaje Ricart. Tomé algunas fotos y me sorprendió todo. Básicamente es una pequeña callecita peatonal, como puede verse en la foto, por donde apenas pasan un par de personas debido a los árboles, que por otra parte dan mucha sombra y fresco. Una cosa hermosa, pintoresca y útil. Creo recordar que había cierto tránsito y algunas sillas en la vereda.



A primera vista, si uno no supiera lo que busca, tenderíamos a creer que aquello es un patio compartido, un capricho de vecinos, de lotes mal armados o algo así, pero no, está marcado en el mapa con nombre y todo, y la prolijidad del asunto nos dice que es algo oficial, y que la gente lo cuida. No solo estaba limpio sino que tampoco vi pintadas o cosas así.

Seguí por Anchorena y de pronto, de nuevo, si uno no sabe lo que busca... de la nada aparece el Pasaje Peatonal (que bien le podrían haber puesto un nombre menos genérico, no?).



Este, sin embargo, es mucho más ancho, tanto que pasa un auto por el medio... que está estacionado. De nuevo parece más bien un estacionamiento compartido para los vecinos, pero cuando miramos más de cerca, vemos que hay dos vereditas para personas, una a cada lado, y en el medio los autos se pueden estacionar, pero también podrían circular si está vacío.


De hecho, hay una rampa que va desde la calle hacia el pasaje, para que los autos puedan pasar más cómodamente. Como se puede ver, es un pasaje peatonal medio raro, más bien le vendría un nombre de calle. Los frentes de las casas dan todas a esas vereditas de cemento, y de nuevo, recuerdo haber visto chicos jugando en bicicletas y gente sentada en la vereda, descansando un poco.

La verdad es que luego no recuerdo por donde fui: pasó el tiempo y la idea era comparar las fotos con lo que dijera GSV, pero a falta de fotos... Lo que puedo hacer ahora es meterme más adentro de los pasajes, cosa que en su momento no hice por falta de tiempo, y ver cómo son en el centro de este microcosmos de callecitas.

Me encuentro entonces que la calle Sancho Panza, que atraviesa a ambos pasajes, es en realidad, igual a estos pasajes en cuando a construcción. "Comienza" en Callao como una calle cualquiera de cualquier barrio, con veredas de pasto y zanjas, pero justo al llegar a Pueyrredón, justo antes de estos pasajes, se angosta y de pronto hay dos franjas de cemento paralelas, justo para que pasen autos, y pasto y tierra entre las dos, al igual que a los costados. ¡Eso no es una calle!



Sin embargo, el auto de GSV logró meterse, así que tenemos imágenes desde dentro que lo confirman. Es más bien un pasaje, callejón, o como quieran llamarlo; sin embargo, se ve que se mantiene limpio y tranquilo.


¿Qué cosa hace que una calle se convierta en esto de un momento a otro? Yo calculo que una mala escuadra, un mal lote, y luego el desinterés del Municipio para corregir el error, que implicaría tener que expropiar varias casas para demolerlas o acortarlas y crear el espacio adecuado para que la calle tenga el ancho suficiente. La verdad, tampoco es algo grave ni malo, pero justo junto a estos otros dos pasajes, llama mucho la atención.


El microcosmos de este barrio... uno piensa que debe ser hermoso tener tantos pasajes. Sancho Panza y Eduardo Ricart, una esquina en donde los chicos espían al raro auto de GSV.

No los aburro más con las fotos; basta decir que Sancho Panza sigue así, con esas dos bandas de cemento paralelas cruza metros después la calle Bolonia, no sin antes recorrer algunos metros de casas con altos tapiales; veredas encajonadas, sin espacio ni para árboles ni para zanjas.

Ah, pero pasando Bolonia, de pronto cambia todo. Hay arbolitos, veredas más lindas (obviamente pagadas por los dueños de casa, que por ahí tienen unos pesos de más) y más pasto. Ah, y está bien clarito que Sancho Panza es un pasaje peatonal, pero pueden pasar autos libremente, oiga... si hasta me dejan las dos franjas de cemento para meter las ruedas!!

Hacemos unos pasos más entre casas bien de barrio (con detalles humildes y otros no tanto) y llegamos a la intersección de Sancho Panza y el ya mentado Pasaje Peatonal, que parece que no es el único y sigue mereciendo otro nombre.

Sancho Panza a la izquierda, y en frente, el Pasaje Peatonal. De nuevo gente en la vereda, ahora perturbada por ese auto raro que se metió en las callecitas que no deberían tener autos, pero bueno...

Podemos ver el estilo "ecléctico" de la edificación, prolija pero sin muchos adornos. Este es el estilo de todo el barrio: hay casas más decoradas (por ejemplo, con paredones de lajas) y otras con puertas de metal hueco y revoque grueso; algunas con dos plantas y otras de una, etc.

Y más chicos, ahora en bici...
Realmente, creo que si uno no conoce la zona, es un lugar donde nos podríamos perder perfectamente, una especie de Parque Chas en miniatura. Por suerte las calles están señalizadas en las esquinas y las cuadras son cortas (recordemos que hay dos pasajes en esas cuatro cuadras). Pero aunque cada cuadra tiene su ambiente, algunas con árboles, otras con arbustos, otras sin nada, creo que si alguien se muda ahí se sentiría al menos un poco mareado en los primeros días.


Pero bueno, vamos terminando el recorrido. Si seguimos por Sancho Panza, al llegar a la calle Santiago de pronto todo vuelve a la "normalidad": como por arte de magia, como si todo hubiera sido un hechizo, vuelve la cinta asfáltica y de pronto es una callecita común de cualquier barrio. Ahora sí no aburro con las fotos, porque si tengo que poner una cada cincuenta metros... pero es que cada cincuenta metros cambia todo!!


Casi siempre cuando me encuentro con curiosidades como estas, comparo el mapa de GSV con el de la Municipalidad de Rosario, porque este suele tener datos que el otro tiene confundidos u omite. Y acá encuentro otras particularidades.

Primero, el pasaje Ricart tiene sentido de circulación hacia el sur, como si no fuera peatonal sino vehicular. Lo mismo pasa con el Pasaje Peatonal.

Segundo, la fracción de Sancho Panza que corre entre Pueyrredón y Santiago aparece también como Pasaje Peatonal, como si la calle perdiera su nombre e identidad. En el mapa de GSV eso no pasa. ¿Por qué pasa esto? Irónicamente, cuando llegamos a Santiago, no parece haber un gran cambio en la anchura de la calle; yo creo que en todo caso está mal hecho el loteo de las parcelas, dejando veredas demasiado angostas, o no sé... De hecho, si miramos bien el mapa de la Muni, se nota que el ancho de las dos son distintos.

La verdad es que, sin ir de nuevo al lugar, no puedo confirmar ninguna de esas opciones, así que tengo que creer más a la Municipalidad. De hecho, como ya hemos visto, la calle cambia tanto en su aspecto que parecen dos arterias diferentes.

Pero aquí no termina todo... El pasaje Peatonal sigue, y como se puede ver en el mapa de arriba, se cruza con una extensión curiosa de la calle Patria, que también pasa a hacerse callecita peatonal.

Volvamos a mi recorrido por un rato, porque aquí sí recuerdo haber ido. Pasaje Peatonal y Regimiento 11. Me acuerdo que me quedé ahí, saqué unas fotos como pude (porque había gente en esas esquinas). Como antes, llama la atención lo finita de la cuadra: apenas unos pocos metros entre esquina y esquina. Y si de un lado tenemos una casa bastante pituca, con arbustos y flores en el frente, y un enorme paredón casi sin grafitis sobre el pasaje, del orto lado tenemos una pared antigua, ya marcada por la intemperie, y llena de escrituras.

El contraste es mayor si giramos la cámara: del otro lado, donde me paré yo para sacar estas fotos perdidas, hay unos galpones que no inspiran mucha confianza (ahí es donde más temí que saliera alguien con una bicicleta a robarme), veredas de cemento crudo y ni un arbolito muerto.

Ahí terminó mi viaje a pie, porque ya no tenía tiempo y como dije, tuve miedo de que entre tantos pasajes apareciera alguien y me manoteara el celular.

Sin embargo, cuando volví a casa revisé los mapas y puedo asegurar que ese pasaje no estaba. Lo juro. Lamentablemente como dije antes perdí las fotos y demoré mucho en escribir esta entrada, pero supongo que en el año y medio que hubo en el medio alguien actualizó los mapas (creo que el equivocado era el de GSV), y ahora aparece no solo la extensión de este Pasaje Peatonal (que llega hasta la avenida Nuestra Señora del Rosario, que a esa altura tiene menos de avenida que Argentina de Primer Mundo) sino también la extensión "clandestina" de la calle Patria, ya mencionada.


Así, en una manzana medio galón, medio descampado (no alcanza ni para un potrero) termina el tan extraño "Pasaje Peatonal", sin nombre oficial hasta donde sé.

Hasta acá más o menos terminaba lo que iba a decir. Mi idea era volver con las fotos y reconstruir lo de las cuadras perdidas del Pasaje Peatonal, que en esa época no estaba en los mapas y aparecía como una cuadra entera. Y listo. Pero ahora descubro lo de esas dos cuadritas de la calle Patria, así que tengo que cerrar todo el asunto. Digamos que es un extra, un bonus, un regalito por haber llegado hasta acá.

Patria es una calle paralela a la Avenida Ntra. Sra. del Rosario, varias cuadras más hacia el este, en una división de calles que debe tener raíz en una antigua vía de tren. Cruza Oroño, hace dos cuadras como cualquier callecita de barrio, sin mucha vereda, con espacio apenas para algún viejo canasto de la basura y algún arbusto perdido, y de pronto ¡zas! llega a Santiago y se convierte en otro de estos pasajes que forman este enrejado de "pasajes peatonales/callejones" que caracterizan estas cuadras. Realmente, algo me dice que alguien planificó todo esto, porque es demasiada coincidencia...

Nótese, de nuevo, el contraste entre las dos casas de las esquinas.

GSV no se mete, aunque la situación es la misma que en Sancho Panza: una calle en toda regla que muta a callejón. A lo mejor porque el conductor ya está cansado, confundido y medio harto de tantas cosas rara; a lo mejor porque no sabe si la calle sigue o se corta.

Porque si hacemos zoom, la verdad, no nos queda muy claro.


De nuevo vemos la misma configuración, aunque acá como las casas no dan al pasaje, en vez de veredas tenemos pasto.


De manera que no tenemos fotos de la esquina de Pasaje Peatonal y Patria, porque el auto de GSV no se metió por ninguna de las dos, pero así termina Patria en la calle Bolonia. Justo enfrente de Asociación Vecinal Barrio Parque Sur, en una casita con arbolito y una palmera del otro lado.

Siempre, siempre las callecitas de cemento paralelas, para los autos, aunque no puedan pasar por los árboles.

Y así termina este largo, largo recorrido por una anécdota que empezó con unas fotos que se perdieron y terminó descubriendo cuatro calles anormales en la misma zona de Rosario. ¿Coincidencia? Yo diría que no.


martes, 14 de abril de 2020

El curioso caso de la escuela desaparecida en Buenos Aires 1033

Transito desde hace décadas por ciertas zonas del centro, a veces varias veces en un mismo día, y sin embargo, como a muchas personas, siempre se me escapan ciertos detalles que luego recuerdo y digo ¿cómo no vi antes?

A veces también uno registra el detalle, pero no le da importancia, pasa el tiempo y cuando uno ve por el rabillo del ojo algo diferente, no termina de recordar qué pasó ahí, qué había antes. O lo recuerda pero no está muy seguro, y se queda con la duda, porque ¿a quién preguntarle?

Este fue el caso con una escuela que "desapareció del mapa", literalmente.

Sorprenderá a muchos saber que hay muchas, muchas escuelas de la provincia de Santa Fe que funcionan en lugares precarios, y a veces son lugares alquilados. Sí, el edificio no es propiedad de la Provincia, es alquilado. Y obviamente hay dueños inescrupulosos que suben los alquileres sin sentido y no mantienen el inmueble, porque les importa poco la educación, solo quieren el dinero y pueden alquilarlo a cualquiera.

Pues bien, calculo que algo así sucedió en este caso. Pero vayamos al lugar en cuestión: Buenos Aires al 1000. Entre un edificio moderno bastante lindo y uno antiguo, bastante bien conservado, estaba esta mole.


Como se puede ver gracias a la escala de los autos y las personas, es un edificio muy grande y alto, evidentemente con techos muy altos. No es necesario acercar la imagen para ver el estado en el que se encontraba, sin pintar, con superficies sucias, barandas oxidadas, una planta creciendo en la rajadura del balcón izquierdo, etc.

Un útil acercamiento al cartel sobre la puerta central sí es importante.


Es decir que ahí funcionó la Escuela de Educación Técnica Nº 465 "General Manuel Belgrano", con diversas modalidades técnicas y que funcionaba en horario diurno y nocturno.

Por mucho tiempo, pasé por esa escuela mientras estaba en funcionamiento. O eso creo recordar, la verdad es que no sé cuando dejó de funcionar... para la fecha de estas fotos, abajo de ese cartel ya había uno de obra, y creo que es evidente lo que pasó. El propietario debía estar pidiendo mucho dinero por un lugar muy codiciado, en pleno centro, y además tal vez las instalaciones no eran de lo mejor. Si juzgamos por la fachada... no sé cómo sería dentro. No creo que el predio haya sido del Estado y este se haya desprendido del mismo así como sí, sobre todo teniendo en cuenta lo que vino después...

En fin, por lo que pude averiguar, desde que se fue de ahí la escuela se mudó a un edificio mucho más moderno, que espero sí sea estatal, y que parece estar construido específicamente como escuela, en 27 de Febrero 150. Definitivamente, una hermosa fachada.

Pero volviendo al tema de este edificio de Buenos Aires 1033, ¿qué se hace en Rosario con la mitad de los edificios que no se demuelen para hacer moles de cemento sin arte ni alma? Pues, se lo ahueca y se los convierte en estacionamiento. Es como nuestro deporte local, creo yo.

Foto de GSV de marzo de 2015

Es así como se demolió parte de la entrada, quitando la ventana y una puerta de la mitad derecha de la fachada para generar un portón que permita el acceso vehícular más cómodo. Así, este discreto estacionamiento parece que utiliza lo que antes era el patio de la escuela como lugar para los autos.

Se nota que la fachada fue limpiada y repintada, al menos en la parte inferior, pero la de arriba no. El helecho del balcón rajado se secó y parcharon una rajadura, pero poco o nada más se hizo. Mirando bien las fotos, vemos que las persianas de madera son las mismas, incluso las que están rotas siguen rotas. Y la cosa es que esas ventanas y esas puertas casi nunca se abren... Cada tanto se ve que hacen mantenimiento, pero no demasiado...



GSV renueva sus fotos regularmente, pero esta de agosto de 2017 es la única en la que se puede ver dos persianas levantadas. Y se puede ver de nuevo que la fachada es un asco... no sé por qué se ensucia así. ¿Humedad, mala pintura? Es curioso que las marcas de chorreado son más largas y prominentes debajo de los balcones... ¿será que chorrea el agua de la lluvia por ahí, hay filtraciones? También podemos ver la reparación de la rajadura entre las dos ventanas abiertas centrales.



Poco más de un año más tarde, para diciembre de 2018, vemos dos grandes cambios: en el interín añadieron una división para la calle de entrada y sendas barreras para controlar egresos e ingresos, y el hecho de que los grafitis comienzan a invadir la fachada. Es evidente que ya no les importa mantener el buen estado de la misma, porque cuando te pintan una puerta, es porque ya está soldada al marco y se nota que nadie la usa. Más o menos así está ahora, a comienzos de 2020.

Se preguntarán a donde va todo esto. Desde que se fue la escuela, tenemos un edificio enorme, en una zona bastante codiciada de la ciudad, totalmente desaprovechado y encima, peligrosamente mal mantenido. El uso de la superficie es muy escaso; de a pie, mirando hacia dentro, uno puede ver que detrás de lo que antes seguramente fue el enorme patio, hay escaleras y habitaciones hacia el fondo, que seguramente funcionaron como salones. No puedo decir si eran o no buenas instalaciones para una escuela, pero sí parece que era un lugar enorme, en donde no debería haber faltado el espacio (a menos que estuviera mal distribuido). Tal parece que alrededor de todo el estacionamiento hay salones, no se puede ver bien si en una o dos plantas.

Además, tenemos la segunda planta en la fachada, en la cual muy pocas veces uno ve las ventanas abiertas, lo cual indica a las claras que deben estar sin uso; esto sumado a las dos puertas a la izquierda que, por lo que veo, al menos una de las cuales nunca se usa. Como sucede con muchos estacionamientos rosarinos, se hace un uso muy pobre del espacio del lote. Y si a esto le sumamos el estado de la fachada...

Las rajaduras grandes en esos dos balcones no me generan mucha confianza, ni tampoco el tema del chorreado justo debajo de ellos. Se supone que los balcones protegen un poco las fachadas, sobre todo justo debajo, haciendo que el agua de lluvia chorree por los costados. Pero aquí, no sé.

En fin, otra oportunidad desperdiciada. No es un edifición ni hermoso, ni histórico, ni patrimonial... ¿Van a demoler algo para construir edificios sin arte ni alma? Bien podrían aprovechar el lote, volar esto y construir algo bueno (y meterle muchas cocheras, no sean tacaños). O, si van a usarlo, poner otra cosa, remodelarlo, arreglar la fachada... si no puede ser una escuela como antes, que sea un edificio de oficinas, un estacionamiento con negocios dentro, no sé... algo seguramente se podría hacer. Pero es más fácil poner un cartel de estacionamiento y cobrar, y listo. 

viernes, 10 de abril de 2020

Recordando demoliciones: Maipú casi 3 de Febrero

Incluso antes de iniciar este blog, siempre me interesó tomarle fotos a los edificios, sobre todo si veía que corrían riesgo de desaparecer. Es por eso que tengo desde hace años una curiosa y variopinta colección de fotos de diversas partes de la ciudad.

Lamentablemente eso hace que a veces hayan quedado fotos huérfanas o mal clasificadas, perdidas vaya sabe donde, que no encuentro o que directamente ni recuerdo hacer sacado.

Hace unos días, aprovechando la enorme cantidad de tiempo libre por la cuarentena obligatoria, me puse a ordenar fotos que tenía guardadas en la nube. La falta de espacio en uno de estos servicios me obligó a buscar cosas para borrar, y en eso terminé encontrando estas fotos de 2012.





Tenía dos grandes dudas. Primero, de donde eran (las dos primeras evidentemente eran el mismo lugar y tenían la misma fecha, 20 de enero de 2012); segundo, de donde era la segunda, porque podía ser de una fachada similar y tenía otra fecha, 21 de junio de 2013.

Afortunadamente, tengo buena memoria visual y además conozco la zona. No me costó mucho recordar los detalles de la fachada de La Farola de Maipú, un conocido comedor de Maipú y 3 de Febrero. Revisando en Google Street View, ya que no podía salir, descubrí que en efecto, esa fachada con ladrillos vistos y vigas de madera expuestas coincidía completamente con las fotos, al igual que las conexiones de la luz y la alarma que se ven en el extremo superior izquierdo del arco. De manera que resolví esa duda.

Yendo a la segunda, seguí comparando fotos pero el ángulo no me terminaba de convencer. Si nos paramos actualmente en las fotos de GSV, no se podía ver el portón con ventanas cuadradas que se ve a la izquierda de la fachada en demolición; ese detalle me confundía. Sin embargo, recordé que en 2013 GSV comenzó a operar en Rosario, siendo de octubre de ese año la primera versión de su mapa virtual, por lo que "retrocedí en el tiempo" y encontré que, efectivamente, es la misma fachada:


En esta foto se puede apreciar con más detalle el arquitecticidio llevado a cabo para construir esa mole de cemento sin alma ni arte. Evidentemente, como pasaba seguido por la zona, saqué las dos primeras apenas descubrí la demolición, a comienzos de 2012, y luego, casi año y medio después, documenté lo que iba quedando. Remarco que la tercera de mis fotos es de junio de 2013 y la de GSV es de octubre de ese año, aunque tal vez haya sido sacada varios meses antes y recién compilada por el servicio de Google en esa fecha, por lo que la separación espacial entre las dos tal vez no sea tanto. De todas maneras, tardaron en construir el coso ese.

Lamentablemente el edificio se nos fue y es otro de los "perdidos" de este blog, porque no llegué a tomarle fotos cuando estaba en pie. Pero por lo menos es un "perdido y recuperado", como diría Borges, ya que rescaté estas fotos del olvido. GSV nos permite retroceder muchas veces en el tiempo y redescubrir edificios perdidos, pero solo a partir de 2013. Todo lo anterior, si nadie le sacó foto, puede ser una doble pérdida.

A ver qué más encuentro en estos archivos... por lo pronto, ya salió la pieza que me faltaba para otro caso que quiero contar desde hace rato. Pero eso será dentro de unos días.

martes, 7 de abril de 2020

Caserón a la venta en Maipú 1026

Esta es de hace ya varios meses, pero no creo que se haya vendido todavía.

Entre un estacionamiento y una joyería descansa esta joya en bruto.

Aparentemente tiene espacio para dos negocios delante, y una puerta doble que da paso a un pasillo; por lo que se ve arriba eso lleva a una serie de habitaciones, por lo que supongo que esto fue en algún momento una pensión o conventillo.

Estas dos fotos son de 2018, de GSV, es decir que ya casi tienen dos años. El tiempo ha pasado y obviamente, se va deteriorando, lo cual es una pena.

Es evidente, mirando la fachada desnuda sobre las puertas, que ha sido reformada y que se han perdido detalles, pero por lo menos nos queda esa hermosa puerta con rejas. Algo es algo.

No suelo caminar por esa cuadra porque enfrente demolieron un hermoso, hermoso edificio que debió haber estado protegido patrimonialmente. Pero bueno, pasé y encontré esta joya.

Para no cruzarme, y porque no tenía tiempo, le saqué fotos a lo que estaba más cerca: las puertas.


Cerradas así con candado da una sensación de mucha pena. Apenas ves una casa cerrada con candado, sabés que está vacía y tal vez media muerta.

Pero mirando más adentro, uno ve el interior y ya se enamora y empieza a pensar... Es una pena no tener dinero para comprarla y ver qué puedo hacer con ella. Y hacerla brillar de nuevo.



Encima, en el fondo se ve una puerta o división de vidrio que te llama. ¿Habrá un jardín del otro lado, desde donde sale esa luz? Qué curiosidad...

En fin, lamentablemente pasa el tiempo y las plantas siguen creciendo sobre los balcones. Esperemos que alguien la compre pronto y la haga brillar.


jueves, 2 de abril de 2020

Más contrastes rosarinos

En la entrada anterior contaba uno... pero hay muchos en esta ciudad abandonada y vallada.

Pasaje Tarrico, mirando hacia el Monumento.

A la izquierda, un edificio nuevo, super moderno y costoso, que no sé si está habilitado o no, porque me parece que no vive nadie allí todavía... y eso es medio sospechoso.

A la derecha, los restos desgastados de una medianera, todavía con las marcas de las escaleras, los pisos y las paredes, llenas de humedad y enredaderas descontroladas, pintura descascarada y revoque deteriorado... Esa propiedad está cerrada, vallada y con una bandeja de seguridad por si se caen los balcones... un verdadero peligro, nido de ratas e insectos.

A la vueltita del Monumento, eh? Y del Consejo Deliberante, en una manzana muy fifí. Pero alguien debe querer que se caiga para hacer negocio, evidentemente.

Así estamos.



sábado, 28 de marzo de 2020

Contrastes rosarinos

Córdoba al 2500.

Creo que pocas cosas hablan más de dicotomías y contrastes edilicios en Rosario como esta foto.

Caminado por Córdoba para hacer un trámite por una zona que conozco pero que no recorro muy seguido, de pronto me encontré con esto.

Parecía el jardín de uno de los edificios. Pero no, es una casa.

Es una casa que se convirtió en una clínica, pero detrás de esa vegetación, muy al fondo, hay una casa invisible. Es prácticamente imposible verla desde la calle.

Si buscamos en Google Street View, veremos que con el tiempo la organización del espacio ha cambiado: a veces el cartel estuvo delante, ahora está en un costado. Los árboles cambian; daría la idea de que los cortan y crecen otros, sino fuera imposible por la cuestión temporal. Pero evidentemente han pasado enredaderas, arbustos, y plantas de todo tipo, siempre escondiendo la casa.

Es un oasis entre tanto cemento y ladrillo. Lo que debe valer ese lote!! Pero ojalá nunca se venda, pero nunca nunca. Y que esa casa y ese pequeño parque exista siempre. No me digan que no es adorable...