miércoles, 30 de septiembre de 2015

Banco-mansión por Oroño entre San Luis y San Juan

Una buena, hay que decirlo. Tiempo atrás me tomé por casualidad con una pequeña mansión que parecía iba a ser demolida para ser convertida en un banco. Asumí lo peor, como siempre pasa, y por suerte esta vez me equivoqué.

Días atrás, pasé por el lugar y pude descubrir, con gran alegría, que el banco había mantenido la casa por completo. Seguramente realizaron cambios en el interior, para adaptarla a su nueva funsión, pero la fachada parece totalmente igual.

Me llena de alegría poder contarlo. Supongo que, siendo de una entidad tan grande, al menos el edificio será bien mantenido y perdurará más tiempo como parte de la ciudad. Las fotos de cómo quedó la fachada.






lunes, 21 de septiembre de 2015

Cierra la galería Dominicis

Es curioso como la vida va dando vueltas. Hace unos días pasé nuevamente por cierto lugar de Rosario, por el cual paso bastante seguido. Como muchas veces me pasa, descubro algo nuevo. En este caso fue una placa, y como tenía tiempo, la fotografié:

La placa dice: "Homenaje de la Asociación Pro Adelanto Calle Sarmiento
21-12-63". Está localizada en calle Sarmiento al 1074.
¿Donde está esta placa? En la pared medianera que limita con la entrada de la Galería Dominicis, célebre ícono comercial de Rosario (que yo no recuerdo haber conocido mucho, pero seguro de chico alguna vez entré por algo).

Iba a publicarla en estos días, inaugurando la que ahora es una nueva sección: "placas" (agregué retrospectivamente la de las plaquitas en los cordones céntricos). Lamentablemente, hoy la noticia pasa por esa galería, y no es nada buena. La galería Dominicis va a cerrar en unos días.

Leyendo la nota (claro que recomiendo que la lean) descubro que, más allá de la llamativa y bicicletística existencia de su enorme cartel publicitario (una foto que me debo, y que he visto que otros han tomado) se esconde la primera galería comercial de Rosario, ciudad que disfruta de muchas de ellas, algunas tremendamente curiosas, y que coinciden en construir su esencia.

Inaugurada en 1963 (lo cual responde el por qué de la placa, uno de los enigmas que pensaba responder), la galería fue hogar de muchos emprendimientos emblemáticos, incluyendo la cadena local de deportes Sport 78 (esos que son "rosarinos por deporte"). Años atrás, esta cadena fue sponsor del concurso nacional de historieta Roberto Fontanarrosa, en el cual recibí una mención junto con mi amigo Fernando Kern. Digo, como para unir cabos, que Rosario es un pañuelo. De no haber existido esta galería, tal vez no existiría este negocio y ¿quién hubiera esponsoreado uno de mis primeros logros en el campo de los comics?

Eso va como pequeña referencia personal.

Por otro lado, no puedo dejar de detestar que un lugar tan histórico para el hacer comercial de la ciudad se vaya así nomás. Tal vez conviertido en otro estacionamiento más, un armario de autos en donde la gente muda su piel metálica. Una parte más del centro que muere y se apaga, se seca al sol sin ningun rastro de lo allí pasado o vivido.

Bueno. Me quedo un poco con la pica, lamentando que en estas situaciones, poco se puede hacer, sobre todo si ninguna empresa o estado tiene voluntad de recuperar el espacio, mejorarlo, etc. Se suma al decaimiento generalizado de esa zona del centro (la galería tiene salida por calle San Juan, en esas cuadras en donde la mitad de los edificios están abandonados). A ver qué sucede. Por lo pronto, me propongo en estos días ir a la galería y sacar algunas fotos, al menos para mantener su recuerdo. Cosa que no siempre he podido hacer con otros espacios.

Los dejo con una foto de Google Street View en donde puede verse la localización de la placa (en el círculo rojo). Que espero que nadie saque, y que quede allí, en el peor de los casos, como único y mudo testimonio de lo que representó aquél lugar. Aprovecho también para inaugurar la etiqueta "Galerías".


viernes, 11 de septiembre de 2015

Casa autodemolida por 3 de Febrero (II)

Pasó lo que tenía que pasar. Había documentado, meses atrás, el estado de esta casita tan bonita, que por desidia o vaya a saber qué cosa, estaba en un estado calamitoso, junto a una obra en construcción, esperando morir.

Y se murió.

Las dos primeras fotos, algo quemadas, son de un día muy soleado; la otras tres, de una tarde en la que volví a pasar por ahí, días después. Por lo que creo, alguien debe haber visto el peligro y se realizó un apuntalamiento y señalización. Al menos eso, pero no deja de ser algo triste.






viernes, 4 de septiembre de 2015

Plaquitas en cordones céntricos

La foto salió movida pero muestra la bajada en cuestión
junto al hombre del bastón. Que, curiosamente, no la
está utilizando.
Tal vez observo demasiado las cosas. Tal vez no puedo dejar de mirar.

Hace tiempo, en mis caminatas regulares, descubrí que en la esquina de Santa Fe y Entre Ríos había una bajada, de la vereda a la calle, que tenía una curiosa placa del Lloyds Bank.

Como muchas otras cosas, no las fotografié en el momento. Los edificios se pueden perder, lamentablemente. Pero pensé "¿quién va a demoler una bajada, quien puede borrar algo como esto?"

Sencillamente, la Municipalidad de Rosario.

La foto del recuerdo.
Con tanto hincapié que se hace en facilitar el acceso de las calles a las personas ciega, en sillas de ruedas, etc., nunca se me hubiera imaginado que iban a tapar una bajada tan útil. En todo caso, pensé que podrían agrandarla, o hacer otras en la zona. Pero no. Un día pasé y vi que la habían tapado con cemento, cerrando el cordón para que sea más difícil pasar a la senda peatonal. Un hurra por la Muni.

En realidad, yo recordaba, falsamente, dos bajadas, y pensé que las dos habían sido tapadas. En realidad solo había una; en el cordón contrario también hay una plata, que todavía existe. Lo que me hace pensar que tal vez antes hubo dos bajadas, pero que al tapar la primera, alguien tuvo el decoro de no perder la plaquita sino de volver a ponerla, esta vez sobre el cordón, que se nota es de cemento mientras que a los dos costados es de granito. vaya uno a saber.

Foto de Google Street View, donde se ve el corte
del cordón.

Foto mía, que muestra en detalle el texto de la plata:
Cámara Junior de Rosario
Lloyds Bank
Secretaría de Promoción Social de la Municipalidad de Rosario
Ribone Hnos.

¿Qué conmemoran o marcan las plaquitas? Es otro misterio. Yo suponía que estas instituciones habían "donado" las bajadas, justamente para facilitarle la vida a la gente, pero se ve que ya "desdonaron" a dos. Una pena.

Pero no son las únicas. Una de las dos se perdió, es cierto, tapada por el cemento o quitada por el personal de construcción. Pero hay otra más, cerca, en la esquina de Mitre y la cortada Ricardone.



No he visto otras, y eso que miro para todas partes. Espero que no se pierdan más, eso sí. Y que dejen de quitar las bajadas a la calle, porque son importantes.

martes, 25 de agosto de 2015

Vergüenza en Santa Fe e Italia

La veo igual desde hace ya varios meses. Me sorprendió la demolición, y me alarmó mucho. Tal vez me tranquilicé al ver que era solamente parcial: buscaban ahuecar el edificio, conservando la fachada, imponente y hermosa.

Es un edificio emblemático del centro de Rosario, aunque no conozco su nombre. Es uno de esos hermosos monstruos que campan por ahí, y que uno disfruta hasta que, justamente, algo les pasa. Una de esas postales silenciosas, poco conocidas pero imprescindibles.

Así lo recuerda Google Street View en su momento de gloria.

Por Italia.

Desde la esquina, hacia Santa Fe.

Por Santa Fe.

Como digo, temí que lo voltearan, y me tranquilicé cuando vi que no sería así. Al menos lo externo quedará, pensé, y deseé que no le pusieran más pisos, ni lo reciclaran demasiado, porque he visto, últimamente, cada engendro innombrable...

Pero después nada pasó. Sigue ahí, apuntalado y medio muerto, como un hueso dispuesto a ser roído por la desidia y el tiempo.

La obra ni siquiera tiene habilitación. Ni un sobre cartel de nada. Solamente las mortajas anuncian una semimuerte que en cualquier momento puede hacerse total. Han venido lluvias y fuertes vientos; ¿cuánto soportarán los apuntalamientos, y la tierra de los cimientos que fue retirada? Es un doble peligro: cultural, porque se puede perder, y físico, porque puede dañar a alguien.

Por eso la vergüenza es doble. En pleno centro de la ciudad, yace una obra sin habilitación, sin permiso de demolición o construcción, sin una faja de clausura, sin nada. En pleno centro de la ciudad, una bomba de tiempo, y para colmo, un edificio que sufre: un pasado que puede perderse.

Es el tipo de cosas que a veces no entiendo.






martes, 28 de julio de 2015

Ventanas condenadas, fachada del olvido

Foto sacada desde el colectivo, hace ya tiempo.
Sigue ahí, exactamente igual.
Hay casas tan, pero tan dañadas y abandonadas, que a veces deseo que mejor se cayeran o fueran demolidas. Lo digo porque es triste verlas tan destruidas, tan olvidadas. Si se las pudiera recuperar sería genial, pero a veces el abandono causa estragos difíciles de subsanar.

Este es un caso que conozco desde hace años, en Casilda al 1000, casi esquina con la Avenida Sabín (de la Travesía). Como se puede ver, hay tres ventanas sobre una fachada que ha perdido detalles, así como el techo. Ignoro si hay uno improvisado del otro lado, o si es simplemente un baldío. Lo único para recordar, y tal vez recuperar, son las rejas de las ventanas; he de suponer que las aberturas ya no existen.

Como dice en el epígrafe, tomé la foto hace tiempo desde el colectivo. Google Street View las ve así:






La puerta de ingreso también ha desaparecido y ha sido reemplazada por una de chapa, improvisada; por lo que recuerdo, tiene candado, lo cual indicaría que todo está abandonado y allí no vive nadie. Otro rinconcito de Rosario anónimo que se perdió en algún momento, y que es casi imposible de recuperar. ¿Habrá alguna foto perdida, en alguna parte, que relate sus años de esplendor? Quien sabe...

miércoles, 22 de julio de 2015

Cuando nos tapa la arena

A veces nos quejamos, con razón, de que ciertas plazas rosarinas no tienen algo: hamacas, césped, caminos, etc. Pero este caso es contrario y bastante absurdo.

Hace ya varios meses estaba caminando con mi novia, sacando fotos que todavía no publicamos, y cerca de la torre Aqualina, en el Parque Manuel Belgrano junto a la costa, encontramos esta curiosa plaza donde lo que sobra es arena. Mucha, mucha arena. Tanta, que casi tapa los bancos de la plaza:






La verdad, me dejó sin palabras. La zona está bastante abandonada, si contamos no solo la arena sucia, en exceso, sino también el banco roto de la última foto. No le vendría mal una remodelación que empareje todo.