Por lo general todos los puestos de venta en Rosario de diarios son iguales: celestes y con la publicidad del diario La Capital.
Pero ahora no. Ya van dos que encuentro tunneados de esta manera, supongo que con permiso de los dueños. Así da gusto pasear por la ciudad.
sábado, 4 de junio de 2016
lunes, 30 de mayo de 2016
Contrastes (I)
Rosario es presente y pasado, y también futuro. Vista desde el costado del Pasaje Juramento, parte de la Catedral y de los edificios que rodean al Monumento a la Bandera.
Inauguro esta nueva etiqueta para poner simplemente fotos que voy sacando por la ciudad, detallando cosas hermosas que encuentro.
miércoles, 25 de mayo de 2016
Casa tapiada por J. M. de Rosas entre Montevideo y Zeballos
De casualidad, como siempre, terminé haciendo tiempo en esta cuadra, el año pasado, y pude sacar algunas fotos de esta casa que está así desde hace un buen tiempo. Tapiada y grafiteada, por lo menos está ahí arrinconada, sin que nadie la recuerde ni la demuela. A ver si, ya que hay déficit habitacional, alguien la compra, la recicla y la usa para lo que mejor sirve: alojar gente y brillar.La captura habitual de Google Street View, y luego las que pude sacar con el celular. No tuve mucho tiempo, ni zoom, así que sepan disculpar la falta de cierto cuidado en las capturas, y el no poder haberle sacado fotos a las partes más altas de la estructura.
martes, 17 de mayo de 2016
Esa mala costumbre...
Una postal que se repite en muchas esquinas: esta es la de Mendoza y Buenos Aires.
Con servicios así de bien montados, no es de extrañar que la gente se enganche, que las tormentas nos dejen sin luz ni teléfono, etc. Y que no se puedan sacar fotos decentes a muchos edificios, también.
Bonus: las dos placas de señalación de calle y circulación, en el estilo nuevo y en el viejo. Se ve que la gente de antes tenía mejor la vista :)
Con servicios así de bien montados, no es de extrañar que la gente se enganche, que las tormentas nos dejen sin luz ni teléfono, etc. Y que no se puedan sacar fotos decentes a muchos edificios, también.
Bonus: las dos placas de señalación de calle y circulación, en el estilo nuevo y en el viejo. Se ve que la gente de antes tenía mejor la vista :)
martes, 10 de mayo de 2016
Esas caras que ya no están
Hace tiempo atrás pasaba seguido por la esquina de San Lorenzo y San Martín. A mitad de cuadra funcionaba una galería de arte, en donde se vendían cuadros y, calculo, otros objetos de arte. No recuerdo el año, pero esta galería cerró y quedó el local vacío.Lo que me gustaba de dicho local, que tiene una fachada bastante plana, era que algunos detalles de su pasado arquitectónico estaban presentes. Fundamentalmente, una guarda de molduras que simulaban columnas, y dos molduras de rostros, las caras de dos hombres barbudos.
Hará cosa de un año, o tal vez dos, pasé por ahí con el colectivo y ya no estaban. Así de simple. Todo hace suponer que los dueños, o los amigos de lo ajeno, decidieron sacarlos de su lugar y venderlos, porque la extracción parece haber sido bien hecha y no quedaron rastros de la misma. Solamente los ganchos sobre los que colgaban.
Lamentable depredación del patrimonio urbano, pero bueno, ya casi no quedaba nada allí. Arriba, la foto de Google Street View, que otra vez justo no pasó por esa cuadra y me impide obtener fotos más detalladas y de cerca.
Abajo, dos fotos que saqué hace unas semanas con mi celular. Mucho más no puedo contar.
sábado, 30 de abril de 2016
Los perdidos (V): San Lorenzo al 1400
Este es el caso de la casona que hasta hace unos días estaba en San Lorenzo al 1400, frente a uno de los hoteles más icónicos de Rosario. Mientras escribo esto, la están demoliendo.
Hace tiempo la habían vallado, y de nuevo pensé que tal vez la reciclarían. pero no, ya no queda la parte de arriba. Y es una pena, sobre todo porque nunca llegué a fotografiarla como me hubiera gustado.
Hace tiempo, mucho mucho tiempo, frecuentábamos con amigos esta zona los fines de semana. No éramos criaturas muy nocturnas; bueno, mis amigos un poco más que yo, pero yo definitivamente nunca fui un gran bebedor ni un gran frecuentador de bares y boliches. Pero una vez los acompañé a un bar muy particular que existió en este lugar. Uno que se llamaba Bela Lugosi.
No recuerdo nada, pero nada del interior. A diferencia del ya mencionado Galiffi, el cual frecuentamos bastante, de esa única noche solo recuerdo oscuridad; creo que el lugar era mucho más amplio y eso contribuye al olvido.
¿Qué lo hizo tan especial? La transgresión, claro está. Recordemos que esto fue hace muchos años, unos veinte o poco menos. Si bien no éramos técnicamente adolescentes, apenas acabábamos de terminar el secundario. Y en ese momento, ciertas cuestiones ahora más aceptadas no eran tan habituales. Bela Lugosi, así como me lo pintaron, era un sitio para freaks. Un sitio donde iban personas "poco convencionales": gays y lesbianas, personas muy tatuadas o con piercings, cosas así. Nosotros, que poco teníamos que hacer ahí porque no éramos ninguna de todas esas cosas, siempre nos habíamos sentido algo rechazados, outsiders, porque no bebíamos en exceso, ni nos gustaba el fútbol, ni un montón de otras cosas que se suponían "normales". O sea que, siendo anormales, sentíamos el deseo de juntarnos con otros anormales. Aunque sus diferencias fueran diferentes a las nuestras.
Como dije, fui una sola vez, y no recuerdo lo que pasó, porque no pasó nada fuera de lo común. Supongo que solamente tomamos algo y ahí quedó todo. Pero el recuerdo de esa noche en un "antro" fue muy particular, creo que porque fue un primer paso en algo prohibido.
Nunca más volví, aunque creo que algunos de mis amigos si lo hicieron. Poco después, si no recuerdo mal, el lugar cerró, y nunca más volvió a abrir sus puertas. Por casi dos décadas lo vi languidecer de la misma manera. Hasta ahora.
No puedo decir mucho más. Los dejo con algunas detalles de las fachadas, cortesía de GSV, que por lo menos rescata algo del pasado.
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| Detalle de los arcos de puertas y ventanas, así como de los balcones del edificio de la derecha, ya deteriorados. |
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| Detalle de los otros balcones, con un estilo más art-decó, geométrico. |
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| Detalles de las ventanas y las molduras. |
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| Las paredes y molduras, deterioradas, se me asemejan a un templo antiguo. |
Así se nos va otro :(
viernes, 22 de abril de 2016
Bar Luna: doble patrimonio, una tragedia y un cruce del destino
Hace tiempo tomé estas fotos. Creo que son más, y están por ahí dando vuelta; cada tanto las confundo y todavía no tengo un sistema de clasificación firme. Muchas fotos van quedando en carpetas, amontonadas unas con otras, sin más relación que el día en que fueron sacadas. En fin...
Iba con mi novia uno de esos días, hace ya muchos meses, caminando por la zona de la Costanera, con la cámara de fotos. De pronto tomamos por Tucumán, subiendo la pendiente que tiene esa calle que muere en el río. Y vimos esto.
Un edificio con un globo terráqueo en la fachada.
Pues sí, ahí está la foto. La dirección es Tucumán 971.
Tiempo después (¿o fue antes?) me invitaron, creo, a un cumpleaños de alguien. Como en muchos casos, olvidé los datos; mi vida es un rejunte de olvidos tontos, de no prestar atención a ciertos detalles. Creo que fui con un grupo de amigos, posiblemente a un cumpleaños, pero que tenía poco tiempo y no podía quedarme mucho; recuerdo haber pagado la entrada y haber recibido una cerveza de lata como consumisión. El hecho es que me invitaron a esta fiesta, que tenía lugar en el Bar Luna. Sitio que era mítico en la ciudad, pero que yo, criatura para nada nocturna, no conocía. Fue la primera y única vez que lo visité.
Al entrar me quedé impresionado por tres cosas: en primer lugar, dentro había una especie de patio sin techo. En segundo lugar, ¡había un enorme árbol dentro del edificio! En tercer lugar, había, si no mal recuerdo, una escalera que subía hacia la nada, o hacia un balcón muy bien escondido que no llegué a ver. Posiblemente, una terraza que había sido demolida, o algo así.
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| Pues sí, el árbol existía. Esta foto es de la página de Facebook del bar, que todavía está activa. Da escalofríos; mientras la estaba mirando, cambiaron la portada, que ahora tiene un boceto de la fachada. |
¿Qué pasó con el Bar Luna? Pues, como cuentan estos lamentables artículos periodísticos, tuvo que cerrar debido a que no tenía suficiente público. El sitio se vendió, ¿y para qué? para demoler y construir otra cosa. Sumado al valor arquitectónico del sitio, se pierde también un lugar seminal para el rock rosarino, ya que allí tuvieron lugares conciertos de bandas locales de todo tipo (incluso tocó la Bersuit, cuando estaba empezando).
Bueno, pasó el tiempo y recién, recién ahora, algunos concejales se acuerdan de que hay una ordenanza que impide demoler edificios de antes de 1953, y que el edificio en donde estaba asentado este mítico bar era uno de ellos.
Creo que no puedo decir mucho más al respecto, salvo que todo esto me enferma un poco. Casi todos los días veo demolerse edificios de antes de esa fecha, y nadie hace nada.
Cuando me enteré de la demolición, traté de conseguir fotos. Lamentablemente, Google Street View no pasó por esa cuadra; no sé por qué, pero en su mapa está en blanco, por lo que parecían no existir registros de nada de lo que ahí está o estuvo.
Y sin embargo, al buscar y buscar por el mapa virtual, me pregunté, ¿no estuve yo ahí antes? ¿No tengo fotos de esa cuadra?
La foto de la nota anterior de La Capital es escalofriante.
La de abajo es mía. El parecido, el ángulo, el encuadre... me dio escalofríos. Había estado ahí. Y de pronto los dos recuerdos eran uno, y de pronto ya no existían.
El edificio con el globo terráqueo era el bar Luna. Y yo como si nada. Lamentablemente, no podía prever su destino en agosto del 2013, cuando saqué estas fotografías.
Por lo menos, no tengo que poner esta entrada dentro del grupo de "los perdidos". Estuve ahí, pude documentar aunque sea ALGO. Veré si puedo encontrar más fotos, pero mucho me temo que no habría más. Creo que son las únicas que saqué, porque más allá del globo terráqueo, poco me interesó el edificio por fuera, a pesar de que por dentro era muy curioso. Además, recuerdo que estábamos paseando y recorrimos muchas cuadras; no nos concentramos en todo lo que vimos.
En estos últimos años la Municipalidad ha hecho cualquier cosa con los permisos de construcción y demolición. Han causado un daño irreparable, y este sitio no es más que otra víctima. Esperemos que con las denuncias algo cambie y se cuide más lo poco que queda.
Como se puede ver, la calle está en pendiente, por lo que las fotos costaron un poco, sumado a que era de tarde y el sol hacía de las suyas con la iluminación.
No tengo mucho más para decir. Que haya ido a un edificio antiguo de cuya fachada no tomé nota mental es poco común. Que justo GSV no haya pasado por esa única cuadra es curioso; que justo yo haya pasado, unos meses antes (GSV hizo sus primeras pasadas por Rosario en diciembre de 2013) y haya inmortalizado un edificio al que fui pero no identifiqué, y del que ahora quedan pocos registros, resulta una triple coincidencia algo espeluznante. Como si yo estuviera destinado, sin saberlo, a ser parte del drama, a documentarlo, a verlo desde un sitio muy especial.
Buceando en los registros de fotos que se subieron a su página de Facebook, encuentro alguna más que documenta el árbol dentro del edificio, aunque sin verlo en todo su esplendor:
También, una valiosísima foto de la fachada, posiblemente de la noche de cierre o unos días antes. Como puede verse, la pintaron de rojo después de que yo saqué mi foto; en las fotos de GSV se ve, de costado y de lejos, el edificio como una mancha roja.
¿Donde habrá ido ese globo terráqueo? Ojalá alguien lo conserve y lo valore. Tal como comenta alguien en esta foto, Rosario perdió aquí dos patrimonios: el intangible, de un bar que hizo época, y el tangible, el de un edificio hermoso que pudo ser mejor aprovechado.
Como cierre, dejo esta ilustración que alguien colgó en la página de FB del bar. Como comenté antes, mientras la navegaba para esta entrada, cambiaron la portada y pusieron esta imagen. Es del 31 de mayo de 2015, días antes de la demolición. No está el globo, como si ya se hubiera ido volando a alguna parte.
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