miércoles, 11 de febrero de 2015

lunes, 2 de febrero de 2015

Fachada alterada en Callao casi Santa Fe

A veces hay que agregarle algo a una casa: una ventana, una puerta, un balcón. O hay que cambiarlo de lugar, vaya uno a saber. Se lo puede hacer bien o se lo puede hacer mal.

El caso de esta casa es debatible. Me quedé mirándola largo rato cuando la descubrí, hace muchos meses (ya ni recuerdo la fecha, ni encuentro los archivos originales de las fotos...). Como puede verse, en ese momento se estaban terminando las refacciones en la casa.

Lo cierto es que no es la primera vez que veo que, al reemplazar una puerta muy alta, típica de las casas antiguas, extienden la pared, cegando parte de la misma. Lo que tengo que reclamar, tal vez, es la falta de sutileza.

Algo similar pasa con la puerta añadida bajo la moldura, junto a la ventana. Allí no había una puerta. Se nota cómo se cortó la pared y el decorado horizontal.

¿Cuál es el problema? Que ni siquiera pintaron lo añadido para semejar el color de la fachada original. Pasé por allí varias veces después, incluso recientemente, y todo sigue igual.

Los dejo con dos fotos más de cerca, donde puede verse claramente más detalles, incluyendo el balcón perdido por el tiempo.





A pesar de todo esto, no puedo clasificarlo como un fallo, y por eso no está en esa categoría. Creo que es algo menor, que se puede solucionar fácilmente; lo mismo con respecto a cubrir los ladrillos junto a la puerta con algo de revoque.

sábado, 31 de enero de 2015

Curioso estacionamiento en Laprida al 1300

Aunque es bastante normal que las casas antiguas se reciclen como estacionamientos en Rosario, este es el caso más profundo de la remodelación: apenas queda un poco de la fachada.

Una postal que se ve desde hace mucho tiempo (ya ni recuerdo cuando la vi por primera vez), frente al Colegio Cristo Rey.


martes, 13 de enero de 2015

Restos de fachada en medianera

Perdí la dirección de este, aunque en algún momento lo volveré a recuperar.

El nido de hornero lo hace todavía más entrañable.

viernes, 9 de enero de 2015

Lámpara hacia la calle

Lo encontramos con Vanesa hace mucho tiempo, y siempre quedaba para más adelante.

Está por la zona de la costanera, cerca del Monumento, pero ya ni recuerdo donde. Lo busqué mucho estos días, sé que lo vi de nuevo pero no donde. Ya lo volveré a encontrar.





Puerta en Paraguay al 1200, casi Mendoza

Inauguro una nueva sección, la de puertas. ¿Por qué no fachadas? Pues porque a veces sólo quedan las puertas.


Cada tanto, de caminar por la ciudad y prestar atención, encuentro este tipo de cosas. Rastros olvidados que muchos ni ven. Este es uno de ellos.

Por hacer un trámite en calle Mendoza, pasé por ahí y no pude evitar sacarle una foto con el celular, ya que no llevaba cámara. Cada tanto paso de nuevo y sigo mirando: es una perla hermosa.

Como puede verse, hay un edificio antiguo al costado, reciclado, pero no parece ser parte del mismo. Parece ser más bien una puerta que comunica la calle con un pasillo, sin techar, que lleva a una casa hacia el centro de la manzana. Puede verse que los marcos, parte de la medianera, han sido respetados en todos sus aspectos, lo cual no hace más que sumarle encanto.

Tal vez la humildad la salvó; si hubiera sido parte de algún edificio grande, hubiera sucumbido a alguna demolición como la que destruyó el edificio anterior de la esquina. Así que sigue ahí, mudo testigo del paso de los peatones, con su pequeño cartelito de numeración en el centro y sus detalles ornamentales.


Y más de cerca, cortesía de Google Street View. La enganché justo, bien de frente.


Con algo de esfuerzo se puede ver la puerta de entrada a la casa, bien al fondo, muchos metros atrás.

Lástima el estado general de la puerta, pero pedir más ya sería mucho. Así, tal vez, tiene más encanto.

sábado, 3 de enero de 2015

El extraño caso de la calle Neuquén

Por una de tantas casualidades que me pasan, hace unas semanas tuve que ir a una dirección que no conocía, y al mirar en el mapa veo este caso de estudio:


Apenas vi eso investigué más y vi que lo que corta diagonalmente la calle Neuquén son las vías de, tren, sin que haya ningún cruce ni nada parecido. Nada, sólo unas vallas y la calle que rota en la esquina y se convierte en otra.

Ni qué decir que cuando fui, saqué algunas fotos, aunque pocas y con el celular. La visión, desde la esquina de Provincias Unidas, es muy curisa, porque las vías están a 45º con respecto a estas calles. Sin embargo, la escasa luz de la tarde que moría hizo que algunas fotos, las últimas, ya salieran oscuras y no se lucieran mucho. No hubo tiempo para más, y sin conocer la zona, no sabía qué esperar en materia de seguridad.


La esquina, abandonada, no tiene cordón, y la calle se convierte en un
camino de ripio en centímetros, luego de una pequeña loma de burro.
Más sobre la loma de burro, que en realidad es la finalización de la
traza pavimentada. Detrás, el paso para peatones.


Dos son las grandes curiosidades que vi desde aquí. En primer lugar, la calle se parte al doblar en diagonal, convirtiéndose en un campo con apenas algo menos de pasto en la parte por donde pasan los autos. Como puede verse en el mapa aéreo, la esquina tiene dos ochavas que dan a las vías del tren, sin ningún tipo de vereda ni cordón. Así la calle se convierte en Perú como si nada, sin ningún hito ni demarcación.

La calle al girar hacia su curvo final.

La otra curiosidad, descubierta e intuida en Google Maps y corroborada sobre el campo, es que esa media cuadra entre Provincias Unidas y Perú es doble mano, mientras que el resto de la calle en realidad va hacia el oeste. Es de suponer que así permite mejor el estacionamiento de los vecinos de la cuadra.

La señal de circulación de la esquina sureste de Neuquén y Provincias
Unidas, que avisa de la doble mano.

Señal de la esquina suroeste, según Google Maps. Por falta de luz y tiempo
no pude sacarla por mi cuenta.

A ver si algún día puedo sacar mejores fotos, y de ambos lados de la división.